
Así es un día "normal" para David Alejandro Palacio, un joven universitario que estudia en en Universidad Distrital Francisco José de Caldas, la cual, por estos días se encuentra en paro por la venta de la Empresa de Telefonía de Bogotá (ETB). Lo que le ha impedido poder tener clases presenciales desde hace aproximadamente tres semanas.

Es estudiante de Ingeniería de sistemas de la Universidad Distrital, la cual hace ya algunas semanas atrás se encuentra en un paro, debido a que están en contra de la venta de ETB, ya que esta empresa subsidia la mayor parte de las becas de los estudiantes .

Aunque su universidad se encuentre cerrada, y por consiguiente no haya clases, David muchas veces se acerca a esta, para ver alguna actividad que se esté realizando, y para entretenerse.

Le agrada caminar, por lo que muy pocas veces coge el alimentador para subir hasta la universidad, solo lo hace cuando el clima está lluvioso o cuando tiene prisa.

Ya se encuentra acostumbrado a realiza esta caminada todos los sábados, pues este día tiene clase de francés, la cual tiene una duración de cuatro horas.

Generalmente siempre lo acompaña su gran amigo, el cual no quiso aparecer fotografías, y de verdad que es un gran amigo, pues al lado de el parecíamos unos enanitos. Ellos dos se conocen desde el bachillerato.

Cuando pensamos tanto Camilo, como yo, que la subida no podría ser peor, nos encontramos con una serie de escaleras bastante inclinadas que hacen parte de "la media torta" el cual es es un escenario público de la ciudad de Bogotá, situado en los cerros orientales de la ciudad.

Cuando pasamos la media torta, Camilo y yo estábamos agotados, pero en cambio David estaba muy normal, casi podría jurar que no estaba ni sudando, lo que demuestra que ya está muy aconstumbrado, y como no estarlo, si aun faltaba más por recorrer hasta la universidad.

Después de un montón de escaleras más, David se apiadó de nuestro mal físico y decidió mostrarnos una gran vista de la ciudad.

Después de haber peleado un poco por adivinar el nombre de las cátedras y/o iglesias que alcanzábamos a observar seguimos nuestro camino.

Los murales que podíamos ver casi a lo largo de las escaleras, nos daban un aviso inconsciente de que la universidad, se encontraba cerca, y así fue, este mural decora una de las paredes donde los estudiantes pueden realizar cursos de carpintería.

Despues de una interminable subida, llegamos a nuestro destino, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en donde se podía escuchar música, pero nada más interesante, por lo que David y Camilo, decidieron irse a sus casas

Finalmente regresamos a donde nos encontramos, a la estación "Aguas" de transmilenio, y sin más que decir nos despedimos como si fuéramos ya compañeros, con un "Nos vemos".

Pero no se fue sin antes regalar una sonrisa, diciendo... "Esta es mi vida universitaria" y se fue a coger el servicio f23 de transmilenio, camino a su casa en el barrio Marsella.
